Nosotros
Nuestra Historia
Todo esta historia espiritual y empresarial de Ayahuma Camp, empezó en Quillabamba por agosto del 2023, donde el señor Roger Murayari (Maestro Curandero) e Ivan Loaiza (Empresario), se conocieron y después de una motivadora ceremonia de ayahuasca, decidieron armar una empresa, siempre con la visión de impartir conocimiento, amor y sanación espiritual, llegando así al acuerdo que Ayahuma Camp se dedicará primeramente a vender ceremonias de ayahuasca, con transparencia en cada una de las decisiones que se tomen en la empresa.
Llegando al acuerdo que posteriormente se venderá servicios especializados de curaciones con plantas amazónicas, ofreciendo el gran conocimiento curativo ancestral que nos ofrece el Amazonas, teniendo en cuenta siempre la honestidad con la que se regirán las decisiones de la empresa.
Para que así culminen el inicio de una gran amistad, que se formó a partir de la planta medicinal más curativa del mundo, el Ayahuasca, nos parece apropiado aclarar que el propósito de Ayahuma Camp, es únicamente la sanación en base al amor y a la madre tierra, el despertar espiritual es nuestro objetivo de cada integrante de nuestro equipo, para así poder vivir así una vida mejor.
Nuestra Misión
La misión de nuestro centro de sanación espiritual Ayahuma Camp es ayudar a las personas a encontrar el crecimiento personal, la felicidad en su corazón, alma, la sabiduría en sus decisiones, el amor verdadero, bienestar en su salud, la paz y armonía familiar. Purificar, sanar el espíritu, mente y cuerpo para reencontrarse consigo mismo. Soltar todo lo malo y atraer todo lo bueno, pensando siempre que llegara algo mejor, desde nuestra acción y visualización pensamos que somos capaces de muchas cosas grandiosas.
Nuestra Visión
La visión de AyahumaCamp es concientizar, transmitir a todo el mundo conocimiento sobre las propiedades curativas de las plantas medicinales. Ayudar a encontrar la sabiduría integral y el crecimiento interior para nuestros hermanos de alma. Establecer centros de sanación en diferentes partes de la Tierra y enseñar a mantener los secretos ancestrales de la técnica indígena a través de la sabiduría de las plantas, siendo los guardianes protectores de nuestra Pachamama.